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Lucernario y calor en verano: por qué pasa y cómo evitarlo en Barcelona

Lucernario y calor en verano: por qué pasa y cómo evitarlo en Barcelona

Si tu lucernario mete calor en verano hasta convertir la habitación, la escalera o el patio en un horno, no es mala suerte: es física. Un lucernario horizontal recibe el sol de lleno justo en las horas y los meses en que más aprieta. Casi siempre tiene solución sin renunciar a la luz natural.

Llevamos desde 1997 instalando lucernarios en Barcelona y es de las consultas más repetidas cada junio. Te contamos qué lo provoca y qué funciona de verdad.
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Por qué un lucernario da tanto calor en verano

Suelen sumarse cuatro factores:

  • El ángulo del sol. En Barcelona, a mediodía de junio el sol alcanza unos 72° de altura: una ventana vertical lo recibe de refilón, un lucernario horizontal casi de frente, con picos de radiación de 900-1.000 W/m² (orientativo).
  • El efecto invernadero. La radiación calienta suelos y paredes, que devuelven calor infrarrojo que ya no sale.
  • La estratificación. El aire caliente se acumula bajo el lucernario y, si es fijo, no tiene salida.
  • Un material mal elegido. La placa incolora deja pasar mucha luz… y mucha energía.

Cuánto calor deja pasar cada material

Frente al calor importan dos datos: la transmisión luminosa (TL), cuánta luz entra, y el factor solar (g), qué fracción de la energía solar acaba dentro. Cuanto más bajo el factor solar, menos calor. La transmitancia (U) pesa más en invierno.

MaterialTransmisión luminosaFactor solar (g)Transmitancia U (W/m²K)
Vidrio simple incoloro 6 mm≈ 88 %0,80 – 0,85≈ 5,7
Policarbonato celular incoloro 10 mm75 – 80 %0,75 – 0,80≈ 3,0
Policarbonato celular opal 16 mm45 – 60 %0,50 – 0,602,3 – 2,4
Policarbonato celular de control solar (IR) 16 mm40 – 55 %0,30 – 0,452,3 – 2,4
Doble acristalamiento con control solar40 – 70 %0,25 – 0,451,1 – 1,8

Valores orientativos: varían según fabricante, número de paredes y color. Pide siempre la ficha técnica del producto concreto.

La lectura práctica: pasar de un policarbonato incoloro a uno opal o de control solar puede reducir aproximadamente a la mitad la energía solar que entra. Se pierde algo de luz, pero se gana luz difusa, sin deslumbramientos. En nuestra sección de lucernarios de policarbonato puedes ver los acabados con los que trabajamos.

Soluciones para evitar el calor del lucernario, de más a menos eficaz

1. Cambiar la placa por una de control solar u opal

Es la solución más definitiva cuando el lucernario está sano estructuralmente. Se aprovecha la perfilería si está en buen estado y se sustituyen las placas por policarbonato opal, con tratamiento reflectante de infrarrojos o en tono bronce. Para viviendas y patios recomendamos un mínimo de 16 mm de espesor; en lucernarios grandes, entre 20 y 32 mm, que además mejoran el comportamiento en invierno. Ojo: más espesor aísla mejor, pero en verano manda la radiación, así que el espesor no sustituye a un factor solar bajo. Y la cara con protección UV, siempre hacia el exterior.

2. Sombrear por fuera, no por dentro

Un toldo, malla o lamas exteriores frenan la radiación antes de que atraviese la placa. Un estor interior actúa cuando el calor ya está dentro: lo reparte, pero no lo elimina. Mejor si es enrollable, para recuperar el sol en invierno.

3. Ventilar: el lucernario practicable

Convertir un lucernario fijo en practicable permite evacuar el aire caliente. Abriendo además una ventana baja se genera efecto chimenea: el aire fresco entra por abajo y el caliente sale por arriba. Con motor y sensor de lluvia se cierra solo si llueve, algo casi imprescindible en escaleras y patios de comunidad.

Lo que no recomendamos

  • Pintar el lucernario con cal o pintura: dura poco, queda irregular y muchas pinturas con disolventes atacan el policarbonato.
  • Pegar láminas de control solar sobre policarbonato celular: la mayoría de fabricantes no lo admiten, puede generar tensiones térmicas y comprometer la garantía.

El caso de Barcelona: patios de luces, áticos y noches tropicales

Barcelona está en la zona climática C2 del Código Técnico de la Edificación: inviernos suaves y veranos largos y húmedos, con cada vez más noches en las que la temperatura no baja de 20 °C. Lo que se calienta de día bajo el lucernario apenas se enfría de noche. Lo vemos sobre todo en:

  • Patios de luces cubiertos sin ventilación perimetral, donde el aire caliente sube hasta las viviendas de las últimas plantas. Si es tu caso, consulta nuestra página de cubiertas para patios de luces: dejar una franja de ventilación entre la cubierta y los muros marca la diferencia.
  • Áticos y cajas de escalera del Eixample o Gràcia con claraboyas fijas de vidrio simple que convierten el último rellano en una sauna.

¿Qué dice la normativa?

El CTE (DB-HE1) limita la transmitancia de los huecos, lucernarios incluidos, y exige controlar las ganancias solares en verano. Como referencia orientativa, en zona climática C el límite para huecos ronda los 2,1 W/m²K. En comunidades, cualquier cambio visible desde el exterior debe pasar por la junta.

Preguntas frecuentes

¿El policarbonato opal da menos luz?

Algo menos que el incoloro, pero la reparte mucho mejor: elimina el deslumbramiento y las zonas de sol directo, así que la sensación de luminosidad suele ser muy buena.

¿Se puede cambiar solo la placa sin cambiar la estructura?

Sí, siempre que la perfilería esté en buen estado y admita el nuevo espesor. Lo comprobamos en la visita previa.

¿Cuándo es mejor hacer el cambio?

En primavera u otoño, fuera del calor fuerte. En un lucernario doméstico, cambiar las placas suele llevar una jornada (orientativo).

Si quieres que revisemos tu lucernario y te digamos qué solución encaja en tu caso, pídenos presupuesto sin compromiso y pasamos a verlo.

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